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miércoles, 6 de marzo de 2019

EL Misterio del Templo en la Historia de la Salvación Catequesis III



Construcción del Santuario y su Significado (Colecta de materiales):

Los materiales utilizados en la construcción del tabernáculo (Cf Heb 8:5) dan culto en lo que es sombra y figura de realidades celestiales, según le fue revelado a Moisés al emprender la construcción de la Tienda: Mira,[ se le dice] , harás todo conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte. 

El propósito de este estudio es escudriñar a la luz de Las Escrituras algunos elementos esenciales de "La Ley Mosaica", y también del "Evangelio de Jesucristo", para buscar la verdadera relación existente entre estas dos formas de Dios hacer pacto con su pueblo. Queremos estudiar algunos aspectos de la ley mosaica buscando su verdadero signifi­cado o aplicación espiritual para esta época cristiana; buscar aquellas cosas estipuladas por Dios en el Antiguo Pacto, pero que son: Símbolo, Tipo, Figura y Sombra de “Las Cosas Celestiales”; para su propia aplicación y significado en su plenitud, con la llegada del Dios hecho hombre al mundo.

Reflexionemos a continuación las indicaciones precisas y las ordenes impartidas por Dios a Moisés para la construcción del Santuario “el Miskan”: 

Moisés habló así a toda la comunidad de los israelitas: «Ésta es la orden de Yahvé: Reservad de vuestros bienes una ofrenda para Yahvé. Todos los que la ofrezcan de corazón reserven ofrenda para Yahvé: oro, plata y bronce, púrpura violeta y escarlata, carmesí, lino fino, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo, cueros finos y maderas de acacia, aceite para el alumbrado, aromas para el óleo de la unción y para el incienso aromático, piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y el pectoral. Que vengan los artífices hábiles de entre vosotros a realizar cuanto Yahvé ha ordenado: la Morada, su Tienda y su toldo, sus broches, sus tableros, sus travesaños, sus postes y sus basas; el Arca y sus varales, el propiciatorio y el velo que lo cubre; la mesa con sus varales y todos sus utensilios, el pan de la Presencia, el candelabro para el alumbrado con sus utensilios, y sus lámparas, y el aceite del alumbrado; el altar del incienso con sus varales; el óleo de la unción, el incienso aromático, la cortina del vano de la entrada a la Morada, el altar de los holocaustos con su rejilla de bronce, sus varales y todos sus utensilios; la pila con su base; los cortinajes del atrio con sus postes y sus basas; el tapiz de la entrada del atrio; la clavazón de la Morada y la clavazón del atrio y sus cuerdas; los ornamentos de ceremonia para oficiar en el Santuario; las vestiduras sagradas para el sacerdote Aarón y las vestiduras de sus hijos para sus funciones sacerdotales.» (Éxo 35:4-19).

En el siguiente cuadro a continuación se detallará el profundo significado espiritual de los materiales utilizados en el diseño del Tabernáculo, relación tal como lo hemos expresado anteriormente para descubrir el Misterio de la historia de la Salvación tanto en el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento especialmente en los cuatro evangelios. Veremos a continuación las ofrendas entregadas y su significado, para tenerlas presentes en el desarrollo de nuestro estudio.

SimboloSignificadoEvangelio
ORODivinidad y Santidad
PLATAPlata es símbolo de Redención de expiación y nos es mas claro si leemos Aquí leemos, que el precio del rescate en plata de los hijos de Israel, se uso
para el fundamento donde el tabernáculo estaba puesto. Mat.7:24-27. (Jesús fue traicionado por 30 piezas de plata).
BRONCEEl Juicio sobre el Pecado La serpiente de bronce: Num.21:9
LINO FINO BLANCOJesús el Hijo el Hombre Perfecto Este color se relaciona con la perfección. Cristo fue el Cordero "puro y sin mancha", perfecto.San Marcos
AZUL VIOLETAJesús el Hijo de DiosSan Juan
PURPURAJesús el Rey de Reyes Se relaciona este color con la realeza. Cristo, El Mesías prometido, vino como un rey conforme a la profecía de ( Zac 9:9 ); "He aquí tu rey".San Mateo
ESCARLATA - CARMESIJesús el Salvador Este color se relaciona con la sangre. Cristo nuestro Cordero Pascual, se ofreció así mismo como un sacrificio de sangre por la humanidad.San Lucas
PELO DE CABRAEl Profeta= La Santidad de Jesucristo, que es puesta como una cubierta, sobre los hijos de Dios
PIEL DE CARNERO TEÑIDA DE ROJOLa Sangre derrama del Rey
PIEL DE  TEJONEstá cubierta representa la separación de las cosas del mundo con lo santo
MADERA DE ACACIASímbolo de la carne corruptible (el hombre) que debe ser vestido o cubierto con el Espíritu Santo
ACEITEUnción del Espíritu Santo y su Poder
INCIENSO AROMATICOJesucristo molido y consumido, por su sufrimientos , que al mismo tiempo es como un dulce olor de incienso puro y precioso para Dios. Nuestra Adoración
PIEDRAS DE ENGASTE Y ONICELa Iglesia como La Novia adornada de piedras preciosas y la escatología de la Jerusalén Celeste la Esposa de Jesucristo (Apoc 21, 9)











La Tienda y su Mobiliario:                               

El Arca de la Alianza:

La construcción del tabernáculo fue hecho por voluntad divina y no de los hombres según (Éxo 25:8,9).Moisés tenía que erigirlo de acuerdo al modelo que Dios le mostraría. No sólo el tabernáculo sino todo el mobiliario y los utensilios que contenía fueron dados en detalle por Dios. (Hechos 7:44) lo confirman , Moisés solo tenía que someterse a la voluntad de Dios. 

El Lugar Santísimo era el recinto donde se manifestaría Dios de ahora en adelante. En este lugar se encontraban "el arca" y "el propiciatorio." El arca y el propiciatorio formaban entre sí una sola pieza de manera que se convirtió en el lugar de privilegio donde Dios escogió manifestar su presencia en medio de su pueblo (Exo 25,21,22), y en cierto sentido también en la sede del trono de Dios.

El Arca del Testimonio se conformaba de dos  dos partes: (Ver video adjunto)


1 - El Arca (madera de Acacia)
- Una cubierta del propiciatorio con dos querubines
- El Arca. de madera de acacia, por adentro y afuera cubierta  de oro.
Medidas:
Longitud 2 codos=0.90 Mts.
Anchura 1 codo=0,45 Mts.
Altura 1 codo=0,45Mts.
Esta es la imagen de la Iglesia, (La Novia de Cristo) en su totalidad cubierta de oro, símbolo de Santidad (perfección) donde la carne (madera) está cubierta completamente de oro.

La Cornisa de oro: (En el Arca, no en el propiciatorio) enseña sobre una comunión Santísima con el Novio Celestial (el propiciatorio) saliendo de la Novia.
Cuatro anillos de oro: El número cuatro nos enseña amor de Dios para el mundo entero. Juan.3:16 sobre el mundo entero (los cuatros vientos, Norte, Sur Oriente y Occidente.).
Las dos varas: De madera de acacia cubiertas de oro, tenían que estar en los anillos, no se debía de sacar. Esto es el amor fuerte de Dios que es el poder y la fuerza permanente para la Novia la iglesia.

2. La cubierta es el propiciatorio y dos  querubines, hecho de oro puro 
+ el propiciatorio simboliza - Jesús Hijo de Dios.
+ Primer Querubín - Simboliza - Dios El Padre.
+ Segundo Querubín - Simboliza - Dios el Espíritu Santo.

Esta imagen del Arca tipifica la Trinidad, las tres divinas personas y un Único Dios. Los rostros de los querubines miraban el propiciatorio es la atención y mirada de Dios que está totalmente puesta en Jesús y su expiación para la Novia

El testimonio: Eran Las dos tablas del pacto. Estos son los Diez mandamientos de Dios, nos enseña sobre los pecados y debilidades de Israel y el juicio de Dios. Cuan glorioso es de saber, que, por la obra de la propiciación de Cristo, la condenación de la ley de Dios hacia a Nosotros para siempre ha sido anulada. ya decia San pablo : —porque, hasta la ley, había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputa no habiendo ley—; con todo, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir. (Romanos 5:13-14)

El propiciatorio cubriendo el Arca: (Éxodo 25:22) Era el lugar de la manifestación de Dios sobre la cubierta del propiciatorio es una Imagen del trono de Dios. Desde aquí daba Dios sus órdenes a su Pueblo; desde este lugar gobernaba Dios. En Hebr.9:4 Dice Pablo, que en el Arca del Testimonio contenía:
+ Vaso de oro con maná: Jesús Hijo de Dios es el Pan de Vida y el Maná del Cielo Juan 6:48-51.
+ La vara reverdecida de Aarón: El Espíritu Santo (El Poder para de llevar fruto, guía y dominio. Hech:8; Juan 16:13.
+ Las tablas del Pacto: Dios el Padre, (fuente de Santidad y amor(Dos tablas de piedra) - (Lev.ll:44,45; Juan.4:7-8).

El Arca con estos tres objetos (Vaso de oro con maná, La vara reverdecida de Aarón y Las tablas del Pacto); en sí tipifican el punto culminante de la Iglesia–Novia–Esposa); las Bodas del Cordero en (Apocalipsis 19,9); es decir en santidad tienen que tener y guardar estos tres únicos objetos Dios permanecerá en ella hasta el fin de los tiempos y solamente así podrá ella ser igual a su Novio Celestial.

El Arca de nueva Alianza y eterna es la bienaventurada Virgen María, que llevo en sus entrañas, el verbo de Dios hecho Hombre, ya no como "figura o símbolo" sino el Dios hecho hombre que se encarnó en el vientre Santo puro y bendito de la Virgen María como el pan vivo bajado del cielo y no como el maná que perece, sino como el pan que da vida a los Hombres.

La  Manifestacion de la Nube y los relámpagos  sobre el Monte Sinaí (Exo 24,16); que posteriormente se Posó de día como una nube sobre el Tabernáculo. (Exo 40,35); y como una columna de fuego en la noche, donde acampaban las doce tribus de Israel alrededor del Tabernáculo, ese mismo resplandor de su Gloria que iluminaba el Lugar Santísimo; Cubrió con su Sombra a la Virgen María en el Anuncio del Ángel Gabriel quedando ella plena de Gracia y perfección, concibió así al Salvador del Mundo Luz, de las Naciones y Gloria para su Pueblo de Israel.

La Mesa de los Panes de la Presencia:
La mesa estaba hecha de madera da acacia, cubierta y forjada con oro puro. (Ver video Adjunto). 
  
Medidas:
Longtitud: 2 codos=0,90 Mts
Anchura:1 codos=0,45 Mts
Altura: 1 codo y medio.0,67,Mts

La cornisa y la moldura  de  La Mesa de la Presencia era de oro puro, (Éxodo 25:25) "Le harás también una moldura alrededor, de un palmo menor de anchura, y harás a la moldura una cornisa de oro alrededor”. También 4 anillos y dos varas. Sobre la mesa había 12 panes puestos en dos hileras de 6 panes. También había platos, tazones, cucharas y cubiertos de oro puro. Los 12 panes o 12 tortas eran de flor de harina y cada torta hecha de dos décimas, Sobre cada hilera de 6 tortas ponían incenso puro, y era ofrenda incensada a Dios. Cada día de reposo el séptimo día, (Sabbat) tenían que poner panes frescos, y solamente los Sacerdotes  de la Tribu de Levi ,podían comer de ese pan. como oblacion prepetua y sacratisima. Puesto que esta mesa fue mencionada inmediatamente después del Arca del Testimonio, (Ex.25:22-23) es comprensible que es un objeto importante, y tiene un lugar especial en la presencia y voluntad de Dios.


En el Santuario vemos tres utencillos sueltos que son: El altar de incienso de oro, la mesa con los doce panes y el candelero de oro. Estos tres utensilios no se relacionan solamente con el pueblo de Dios, sino que se relacionan también con la comunión de este pueblo con las tres Divinas Personas de la Trinidad a saber:

1-El altar del incienso de oro: tener comunión en la oración con Dios Padre.

2 la mesa con los panes: comunión con Dios  Hijo por la Palabra y la Santa Cena.

3- El candelero de oro: comunión en el testimonio del Espíritu Santo.

Estas son las tres cualidades que en cada hijo de Dios se debe encontrar, porque los hijos de Dios habitan en el Santuario de Dios.

La significación espiritual de la mesa: Es el corazón humano( Proverbios 3:1-3); esta mesa tenía que ser pura y sin Mancha (en la presencia del Señor), Lev.24:5. Asi  también nuestro corazón y la Iglesia deben ser puros, sin mancha y sin arruga.; de tal forma que, Cuanto más limpio esté nuestro corazón es por la comunion con el Pan de Vida en la Eucaristía, que también es la Palabra de Dios, respecto a esto será manifestado, así también cuanto más la Palabra de Cristo viva en nosotros, más limpio será nuestro corazón.Asi es La purificación y transformación que se efectúa por la palabra de Dios .<<Vosotros estáis ya limpios gracias a la palabra que os he dicho.>>  (Juan 15:3, Salmo 119:9,11).

La mesa de Madera de Acacia cubierta con oro, nos enseña de la Santidad y Purificación por medio del Espíritu Santo, atraves de la palabra de Dios. Nuestro corazón debe ser lleno siempre del Espíritu Santo, para que  nuestro corazón sea  Santificado y Transformado por la obra del Espíritu Santo. El pan desde tiempos remotos fue creado para alimento vital del hombre. La Preparación del pan, en tiempos antiguos, se hacía de granos de trigo molido entre dos piedras hasta obtener la flor de harina fina, (Lev.24:5) después cocida como tortas sobre el fuego. Es por esto que es tomado como ofrenda de comunión y Sacrificio

Jesús Eucaristía es La Palabra;  El es Pan de Vida (Juan.l2:24): Jesús es el grano de trigo, que cae en la tierra y es molido por nuestras rebeldias.( Juan.6:48-51) Jesús es el Pan De Vida que descendió de los cielos. (Juan.l: l,4,14), la Palabra hecha carne en la comunión con Jesús por medio del Sacramento de la Eucaristía nos conduce a la comunión con su Cuerpo, su Sangre, Alma y la Divinidad. Así mismo es Jesús el pan espiritual para nosotros, y llegamos por su Palabra en esta comunión muy profunda: con Él, por Él y en Él alcanzamos la vida Eterna. Jesús les dijo a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. (Juan 6:53,54).

La mesa de los Panes es el corazón del lugar Santo donde se ofrendaban los panes de la presencia y libaciones con Vino; eran pues la figura que significaba la comunión con Jesucristo, por medio de la Palabra de Dios en la Santa Cena. Pues cada vez que comáis este pan y bebáis de este cáliz, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga. (1 Corintios 11:26)


+++ Bendiciones.

lunes, 18 de febrero de 2019

El Misterio del Templo en la Historia de la Salvación Catequesis II

Hazme un Santuario para que yo habite en medio de ellos. Lo harás conforme al modelo de la Morada y del mobiliario que voy a mostrarte. (Éxo 25:8-9)

El Tabernáculo: (Ver ilustración video adjunto)

Luego de la entrega de las tablas de la Ley en el Sinaí, Según la cronología del Éxodo a Egipto, estaría datado alrededor del año 2448 antes de cristo. Dios pidió a Moisés construir un hogar para El, para que pudiese habitar entre su Pueblo. Esto era (en hebreo המשכן El Mishkan (Tabernáculo); era un santuario portátil, un centro espiritual en la mitad del desierto. Era el sitio donde el pueblo de Israel debería traer sus sacrificios para expiar por las transgresiones o para expresar su gratitud. Era el sitio donde Dios se comunicaba con Moisés, su voz emanaba de entre los querubines colocados sobre el arca en el lugar Santo de los Santos (Núm. 7,89). Era el lugar donde Dios se encontraba cerca de su pueblo. 

Fundamentos Biblicos de la construcción de Tabernáculo:

Previa al proyecto del Tabernáculo, “Mishkan” no aparece anteriormente en el libro del Genesis ninguna solicitud divina de construcción de un edificio o elemento de adoración a Dios, o de objeto que sedentarice al pueblo judío. Sin embargo, las hijas e hijos de los hombres descendientes de Adán y Eva se alzan una vez más sobre su propio orgullo y se apartan de su Creador queriendo ser como Dioses (cf. Gen 3,5); "el hombre Dios” se empeña en construirse una torre llamada Babel (Gen 11 1,9) que También se asocia con la palabra (en hebreo בלל Balal), que significa “confundir, embrollar”. Es allí donde Dios confunde el lenguaje de toda la Tierra.

En este tipo de construcciones se adoraban y buscaban un medio para dar culto a dioses extraños y “así mismos”. La Desmesura y ambición y el descontrol que reinaba durante su construcción es la misma de aquellos de los que cruzarán el desierto del Sinaí se rebelaron contra Dios y erigieron el Becerro de Oro, Ambas son generaciones condenadas de alguna manera a depurarse y tampoco sobrevivirán los que ambicionaron llegar a ser como Dios con esta torre, sin precedentes adoraron la técnica, en lugar de engrandecer el nombre Divino de Dios y enaltecer su espíritu. Quizás este relato sea una alegoría de la destrucción de un lugar de culto de los templos paganos en la historia de la Salvación.

La construcción de una Ciudad, de una torre que llegaría en su cúspide hasta el Cielo es la consecuencia de la búsqueda del poder absoluto del conocimiento de hacer una enarbolacion de las capacidades humanas para su propio regocijo en contraposición del orden y plan Divino de Dios con los hombres; he aquí que la construcción de un tabernáculo hecho a la medida justa Dios no a la de los hombres.

La dimensión simbólica “Las “medidas” y el orden con las que expresan la presencia de Dios en el mundo se conocen ahora, la unión entre el cielo y la tierra es visible. La dualidad se ha armonizado “El valor simbólico" que muchos exégetas le atribuyen a este acto de creación se basa en rescatar que, en la historia de Israel, aparecen claramente dos instancias de Creación y, por lo tanto, una analogía entre ellas en el Génesis y en el Éxodo.

Creación en el Principio Genesis(Bereshid)Creación del Tabernáculo Éxodo           ( Shemod)
Hizo Dios el firmamento; y apartó las aguas de por debajo del firmamento de las aguas de por encima del firmamento. Y así fue. (Gén 1:7)Hazme un Santuario para que yo habite en medio de ellos. (Éxo 25:8)
Hizo Dios los dos luceros mayores; el lucero grande para regir el día, y el lucero pequeño para regir la noche, y las estrellas; (Gén 1:16)Lo harás conforme al modelo de la Morada y del mobiliario que voy a mostrarte. (Éxo 25:9)
Dijo Dios: «Produzca la tierra animales vivientes según su especie: bestias, reptiles y alimañas terrestres según su especie.» Y así fue. (Gén 1:24)Harás una mesa de madera de acacia, de dos codos de largo, uno de ancho, y codo y medio de alto. (Éxo 25:23)
Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. Y atardeció y amaneció: día sexto. (Gén 1:31)Moisés vio todo el trabajo y comprobó que lo habían llevado a cabo; tal como había mandado Yahvé, así lo habían hecho. Y Moisés los bendijo. (Éxo 39:43)
Concluyéronse, pues, el cielo y la tierra y todo su aparato, (Gén 2:1)Por fin alzó el atrio que rodeaba la Morada y el altar, y colgó el tapiz a la entrada del atrio. Así acabó Moisés los trabajos. (Éxo 40:33)
Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó; porque en él cesó Dios de toda la obra creadora que Dios había hecho. (Gén 2:3)Moisés vio todo el trabajo y comprobó que lo habían llevado a cabo; tal como había mandado Yahvé, así lo habían hecho. Y Moisés los bendijo. (Éxo 39:43). Entonces tomarás el óleo de la unción y ungirás la Morada y todo lo que contiene. La consagrarás con todo su mobiliario y será cosa sagrada. (Éxo 40:9)

Es fundamental generar un paralelo (ver Cuadro adjunto); entre las dos creaciones, desarrollado en el siguiente análisis en la creación del Universo y la construcción del Tabernáculo: las palabras que se repiten “Hacer”, “ver”, “concluir”,” bendecir”, “consagrar”, son como fórmula que sugiere que ambas creaciones tienen muchos paralelismos, y una deviene de la otra, una enseña a la otra, la otra adquiere el conocimiento y lo plasma, “re-crea”.

la Creación del Universo se relata en treinta y cuatro versos, incluyendo algunos versos de Génesis 2. En el Éxodo, la construcción del Tabernáculo se describe en cientos de versos exhaustivos y precisos. Tal desarrollo literario deja entrever importancia que tiene este concepto para el judaísmo y la prefiguración del Templo para los cristianos. 

Esta pequeña obra de la construcción de un Tabernáculo testimonia la grandeza de Dios, ya que demuestra y presenta una paradoja interesante: “Si Dios es perceptible en todos lados, no hay espacio para la humanidad. Por otro lado, si Dios no se percibe en ningún lado, ¿de qué manera la humanidad puede conocerlo, alcanzarlo o comprender qué es lo que él quiere de nosotros? Esta especulación interpretativa supone la posibilidad de que se reserve un espacio divino, que puede ser el séptimo día de la semana en cuanto al tiempo y a el espacio Dios se reserva como propio, el Tabernáculo. Todos son momentos especiales donde la divinidad se manifiesta, se hace presente. El mismo espacio que aparece en la escritura que hablan de un silencio enunciativo de Dios, El espacio santo es aceptado por Moisés y el pueblo de Israel desde el aprendizaje de su ancestro haciendo una “anamnesis” o rememoración de los signos de lo sagrado.

El acto de la Creación del mundo. Se inaugura así una labor precisa que impondrá al pueblo un momento de contemplación de la creación , hecho que se repite, ya que a Noe se le indica construir el arca , que no es el Arca de la Alianza, ni tiene la función de adoración a Dios; pero si es la prefiguración perfeccionada en la obra Magnifica de la encarnación del Verbo en María que es el Arca de la Nueva Alianza y Eterna, que nos lleva a un momento de retiro interno de adoración y Silencio en la contemplación del Sagrario viviente que es la Virgen que María quien dio a luz al Dios con nosotros. 

Hay también una renovación del hombre y la creación después del Diluvio, Noe es elegido, y construye ese refugio ante el Diluvio. También hay una transformación en el pueblo de Israel durante el Éxodo, el mismo silencio, el mismo llamado de introspección, a pesar de estar en marcha por el desierto. En este caso, nuevamente, la concentración y aquietamiento de la mente del Alma y el Espíritu en una labor comunitaria que une a distintas tribus de Israel que llevaban consigo un distintivo y un color que las identificaba con el objetivo supremo de generar un espacio de comunión con Dios y celebración de la Alianza que se consolidó en el Sinaí. 

El santuario (Tabernáculo): Será la morada especial del Señor. Ese santuario empieza siendo un santuario portátil, que llevan los hebreos por el desierto, hecho con una tienda de tela cubierta por una tienda de cuero; después fue el santuario de Silo, más tarde el arca de la alianza será trasladada por David a Jerusalén, donde él concebirá la idea de construir un templo, idea que realizará su hijo Salomón. Ese templo será destruido por Nabucodonosor y más tarde reconstruido por Nehemías y los judíos que volvieron del exilio.

Planos del Tabernaculo :( Para mayor detalle ampliar la imagen   en version Web)

Simbolismos del Tabernáculo: 
El antiguo testamento señala a Cristo como simbolismo del Tabernáculo, La Puerta por donde se entra al tabernáculo que es cuerpo de Jesús (Jn 10:9), Él es Cordero como víctima propiciatoria (Jn 1:29), El sumo y Eterno sacerdote ;(He 3:1; 9:11) y muchos más Símbolos que estudiaremos más adelante. La palabra de Dios en el (Éxodo 25:8) dice: “Y habitaré en medio de ellos”. Por lo tanto, esto vino a ser sombra de lo que vendría, Dios hecho hombre en la persona de Cristo, ya que en Juan 1:14 dice: “Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. 

El sistema de sacrificios que fue instituido por Dios en el Tabernáculo, es una revelación y prefiguración de la obra redentora de Cristo en la Cruz, y la institución de la Eucaristía en la última Cena de esta manera podemos entender el significado del Tabernáculo y de una forma más clara las verdades del evangelio. 

Más allá de las diferentes modalidades que el Templo toma a lo largo de su historia, lo que importa es el hecho religioso esencial de la Presencia de Dios en el Tabernáculo desde Moisés hasta la muerte de Jesús y la destrucción del Templo en el año 70 no hará sino sancionar el hecho de que Dios ha abandonado ese lugar, La gloria de Yahvé abandona el templo. La gloria de Yahvé traspasó el umbral del templo y se posó sobre los querubines. (Eze 10:18). La gloria de Dios moraba, como lugar en el que residía en el Tabernáculo y posteriormente la Shekhiná –la gloria del Señor,  era la misma que se posaba en el Templo de Jerusalen y que fue apartada por Dios; esta gloria reside ahora y para siempre en el cuerpo de Cristo resucitado en todos los Sagrarios del mundo de la única Iglesia Católica como roca firme y fundamento de la Verdad que reposa en Pedro y en la sucesión apostólica, de acuerdo a la Promesa hecha por nuestro Señor Jesucristo a Pedro (Mat, 16. 18,19). 


+++ Bendiciones

jueves, 7 de febrero de 2019

EL Misterio del Templo en la Historia de la Salvación Catequesis I


Que deseables son tus moradas Señor de los ejércitos, mi alma se consume y anhela los atrios del Señor. Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida”. (Salmo 83 ,2; 27,4).

El misterio del Templo es el misterio de los diferentes modos de presencia, de habitación, de Dios en medio de los hombres. Pues el templo es esencialmente el “lugar” en el que el hombre puede encontrar a Dios y relacionarse de manera especial con Él, para darle gracias, suplicar su perdón, pedirle su ayuda, ofrecerle su Adoración.

La idea del templo es una idea profundamente humana, que encontramos plasmada en todas las religiones y en todas las culturas. En esta catequesis queremos meditar sobre este misterio a la luz de la Revelación; queremos contemplar lo que Dios ha revelado al respecto a lo largo de la historia de la salvación, considerando los diferentes modos en que Dios nos ha propuesto su Presencia en medio de nosotros en el transcurso de esta historia. 

En este sentido, como vamos a ver, la Revelación bíblica está articulada sobre una paradoja: por un lado se contesta la posibilidad de un templo, se la declara innecesaria e incluso imposible, y sin embargo se da paso y legitimidad a la construcción del templo de Jerusalén, aunque dicha construcción va acompañada de una misteriosa promesa que acabará haciendo superflua la existencia de ese mismo templo.(cf.1R8,27) ; Pero, ¿morará verdaderamente Dios sobre la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener, cuánto menos esta casa que yo he edificado. Así dice el Señor: El cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies. ¿Dónde, pues, está la casa que podríais edificarme? ¿Dónde está el lugar de mi reposo? Todo esto lo hizo mi mano, y así todas estas cosas llegaron a ser—declara el Señor. Pero a éste miraré: al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi palabra. (Isa 66:1-2)

¿Es entonces posible que Dios habite en un lugar?

La dedicación del Templo en una iglesia es la consagración de un lugar como lugar de la presencia de Dios, como lugar en el que Dios, de algún modo, habita, mora. Es, por lo tanto, reconocer y constituir ese lugar como “templo”. Al reflexionar sobre ello, la primera cuestión que se nos plantea es la de preguntarnos si tiene sentido creer que Dios, que ha creado el universo entero, que es su Señor absoluto y que es soberanamente libre, se va a comprometer a estar especialmente presente en un lugar.

En todas las religiones el templo representa el lugar en el que Dios se hace presente de modo especial, para recibir el culto de sus fieles y dispensar sus favores. Es un lugar que se convierte en sagrado por la presencia de la divinidad. El templo es el lugar de la presencia invisible de Dios, es la casa de Dios, el lugar en el que habita para siempre. Tal es la pretensión que el creyente tiene en relación al templo: que sea siempre un lugar en el que mora la divinidad y se hace alcanzable para el hombre.

La Biblia, sin embargo, matiza esta pretensión humana enseñando que Dios no puede estar “encerrado” en el templo –“porque los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener” (1Re 8,27)- y que cuando el creyente ora en el templo Dios lo escucha desde el cielo, que es el lugar donde Él reside (1Re 8,30). El Deuteronomio precisa que sólo el Nombre de Dios habita en el templo, el Nombre que expresa y representa la persona (Dt 12, 5.11). 

Por lo tanto, la presencia de Dios en el templo es un don que no se ejerce de manera mágica y que Dios puede retirar si el pueblo es infiel. De hecho, los profetas lucharon mucho para que la adhesión de los israelitas al templo no se transformara en una creencia supersticiosa en la eficacia casi mágica de la presencia de Dios, como si Dios estuviese obligado a defender el templo a cualquier precio (Jr 7,4), incluso si el pueblo no practica la ley, o si el culto que se celebra en él es superficial (Is 1,11-17) o incluso idolátrico (Ez 8,7-18). Como las advertencias de los profetas no consiguieron evitar esos graves defectos, Dios, para salvar el sentido auténtico del culto, permitió la destrucción del templo por manos de Nabucodonosor (2Re 25,8-17).

Al contemplar la historia de la salvación observamos que, ya desde los tiempos de los Patriarcas, Dios se hace presente en la vida de los hombres cuando Él quiere y cómo Él quiere, casi siempre de un modo inesperado y desconcertante, como cuando Abraham estaba sentado a la puerta de su tienda, en el encinar de Mambré, en el momento más caluroso del día (Gn 18,1ss), o cuando Jacob, que iba huyendo de la cólera de su hermano Esaú, se echó a dormir en un descampado, tomando una piedra como cabezal, y tuvo un sueño en el que vio una escalera que unía el cielo y la tierra, por la que subían y bajaban los ángeles de Dios y en cuya cima estaba el Señor que le hablaba (Gn 28,10-22). Jacob ante este Sueño al despertar de su sueño dijo: Así pues, esta Yahvé en este lugar y no lo Sabía, se levanta de madrugada y tomando la piedra que se había puesto como cabezal la erigió como una estela y derramo aceite sobre ella y la llamo Betel Ciudad de la Luz (cf Gn 28 1,6 17,18,19).

En todos estos casos siempre la iniciativa de hacerse presente es exclusiva de Dios: nada ni nadie puede “obligar a Dios” a hacerse presente, sino que es siempre Él, con su libertad soberana, quien decide hacerse presente de una determinada manera y en un determinado lugar. Sin embargo, el Dios que es soberanamente libre, se muestra también abierto y receptivo hacia las iniciativas de los hombres con los que Él ha hecho alianza. Es de ese modo como aparecen, en la historia del pueblo de Israel, realidades tan importantes como la monarquía o el templo, a pesar de que la primera reacción de Dios ante ellas es de rechazo o de crítica severa, o por lo menos de expresión de serias reservas al respecto. Así, por ejemplo, cuando Abimelec fue proclamado rey, su hermano Jotan, desde la cumbre del monte Garizim, proclamó un apólogo en el que se criticaba terriblemente la realeza (Jc 9,7-21).

Más adelante, el pueblo le pide a Samuel que les dé un rey, el Señor, sorprendentemente, le dice a Samuel que les haga caso “porque no te han rechazado a ti, me han rechazado a mí, para que no reine sobre ellos” (1S 8,7). cuando el rey David concibe el proyecto de construir el templo, la primera palabra que le dirige Dios a través del profeta Natán es como de reserva: “¿Me vas a edificar tú una casa para que yo habite? (…) ¿he dicho acaso a uno de los jueces de Israel (…): ¿por qué no me edificáis una casa de cedro?” (2S 7,1-17), aunque después acepta que sea Salomón, el hijo y sucesor de David, quien le construya el templo. De modo que, en la relación de Dios con su pueblo, Dios lleva siempre la iniciativa, pero se muestra receptivo hacia las iniciativas de los hombres, hacia sus deseos de poder encontrarle y estar con Él.

El Templo Cósmico:


El primer Templo Cósmico consiste en la creación, es decir, en la presencia de Dios en las cosas a fin de que, simplemente, sean. Pues las cosas, por el simple hecho de existir, de ser y de ser tales o cuales, representan un reflejo lejano de una u otra perfección de Dios, quien las realiza todas en forma eminente y con una absoluta simplicidad.

Para que existan los seres distintos de Dios es necesaria la intervención de la potencia creadora de Dios. De suerte que Dios está presente en todas las cosas por su potencia y según una semejanza, un parentesco, lejanos, aunque reales. Podríamos decir que se trata de una “presencia distante”. sin embargo, la causalidad de Dios, que hace existir todas las cosas, al ser Dios mismo, entraña la presencia de la Esencia divina que no puede dejar de henchir con su Presencia, desde que existe su creación, ese mundo al que ha dado el ser y con respecto al cual continúa siendo transcendente.

Todo el cosmos es, por consiguiente, un templo de Dios, aunque lo ignora. Dios le está presente por su potencia y su Esencia sin habitarlo personalmente, valga la expresión: algo así como un artista está en su obra, y sin embargo no habita en ella ni está en ella; como puede habitar en su hogar y estar en él con su esposa y sus hijos.

De modo que el universo es, en efecto, el primer “templo” que Dios ha ofrecido a los hombres para que le puedan encontrar. Pues el universo ha sido creado por Dios, y refleja la sabiduría, la belleza y la verdad divina. La Iglesia, en efecto, ha comprendido siempre que la creación del mundo es la primera manifestación ad extra del amor divino. Por eso dice la Sagrada Escritura que “de la grandeza y de la hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor” (Sb 13,5). Afirmación que hace propia san Pablo al inicio de la carta a los Romanos: “Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad (Rm 1, 20).

El mundo no es, por lo tanto, un objeto neutro, sino que incorpora la palabra del Creador, del mismo modo que una obra de arte “da cuerpo” a la palabra interior del artista. Las cosas llevan el sello de la Sabiduría divina: son “palabras de Dios” que invitan al hombre a entablar un diálogo con Él. La belleza misma de la creación es un don de Dios, su éxtasis hacia nosotros, el ofrecimiento de una relación. Hay que mirar el universo con respeto, con un temor reverencial semejante al que tenemos al acercarnos a la obra de un gran artista, pues sabemos que en ella se ha impreso el genio de una persona. Esta actitud reverencial es el inicio del verdadero conocimiento.

En el origen de la humanidad, la creación entera, saliendo de las manos de Dios, es santa; el paraíso terrestre es la naturaleza en estado de gracia. La casa de Dios es todo el cosmos y así lo percibían Adán y Eva antes del pecado. En el estado paradisíaco todo era percibido en la mirada de Dios y en ella el universo es una realidad “sacramental”, un “soporte de la Presencia” (de Dios); posee un carácter de dote nupcial que Dios regala a la humanidad; las cosas son, así, transparencia del Amor.

Este modo de presencia de Dios, este templo que es el cosmos, no es un elemento específicamente cristiano sino común a toda la humanidad de todos los tiempos. Es verdad que la Biblia no habla excesivamente o, en todo caso, no habla nunca como de cosa aparte, de la Presencia de Dios en su creación en cuanto tal, o del templo de la naturaleza. No obstante, hace de ello frecuentes alusiones y esta certeza permanece como el presupuesto de todas las libres iniciativas mediante las cuales realiza Dios una presencia verdaderamente personal entre los hombres. De tales iniciativas nos habla la Biblia y nos va descubriendo sus etapas hasta un final que aguardamos todavía en la esperanza.

Pero todo ello no es obstáculo para que la creación entera siga constituyendo para todos los hombres –también para nosotros, los cristianos- la presencia de lo sagrado en su forma elemental, que es la intuición oscura de una presencia divina en el silencio de la noche, en la oscuridad de los bosques, en la inmensidad del desierto, en la chispa del genio, en la pureza del amor. Todos estos elementos sagrados no tienen sentido más que remitidos a una Presencia personal, escondida y a la vez revelada por ellos, que despierta en nosotros el temor religioso, la conciencia de que, estando en la creación, no estamos en primer lugar en nuestra casa, sino en la casa de Otro, en la casa de Dios.

El pecado de Adán alterará la mirada del hombre sobre las cosas, ocultando la modalidad paradisíaca del universo, su ser-templo de Dios. No la destruirá, pero al salirse el hombre de la mirada de Dios, ya no será capaz de ver la secreta Presencia que habita el ser del mundo; la mirada del hombre, degradada por el pecado, ya no será capaz de percibir los seres en su transparencia y los “cosificará” haciéndolos “opacos”, a su mirada olvidando que, en su realidad más profunda, son “palabras de la Palabra de Dios.

¿Cómo reencontrar la armonía perdida? ¿Cómo reconciliarnos con los seres? 

La creación es inocente, no tiene culpa de nada. Las criaturas son santas. Es la mirada del hombre la que ha cambiado a causa del pecado. Es necesario que yo reencuentre la pureza de mi mirada: entonces las criaturas volverán a ser mensajes luminosos. “Dios es Luz sin tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él, y caminamos en tinieblas, mentimos y no obramos la verdad” (1Jn 1,6). Cristo es la luz de Dios que ha venido al mundo, tal como él mismo dijo: “Yo soy la luz del mundo” (Jn 8,12). La Iglesia, que es el lugar donde resplandece Cristo, tiene que ser, por lo tanto, el lugar donde se proclama la verdad en toda su plenitud. Por eso el obispo, al iluminar la iglesia en su Dedicacion y Consagracion, suplica: “Brille en la Iglesia la luz de Cristo para que todos los hombres lleguen a la plenitud de la verdad”.

El templo en su materialidad, es decir, el edificio, es una imagen del misterio de la Iglesia: “Este edificio hace vislumbrar el misterio de la Iglesia (…) Es la Iglesia feliz, la morada de Dios con los hombres (…) Es la Iglesia excelsa (…) en la cual brilla perenne la antorcha del Cordero”. Con estas palabras la Iglesia se describe a sí misma como el lugar en el cual resplandece la luz de Cristo.

La Iglesia es, como dice san Pablo, “la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad” (1 Tm 3,15). Ella no es Dios, ni es la Verdad, pero sí que es la “casa”, la “columna” sobre la que resplandece la luz de la Verdad, y por eso ella es “feliz” y “excelsa”. “Feliz”, porque Cristo, que está presente en ella, es el único que sacia por completo los anhelos (de Verdad, de Bien y de Belleza) que hay en el corazón humano. “Excelsa” porque con la luz de la presencia de Cristo, descubrimos y entramos en un nivel ontológico superior, en algo que es mucho más de lo que, analizando nuestras expectativas, podríamos esperar, algo que Pablo enuncia hablando de “lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que lo aman” y que a nosotros nos lo ha revelado por medio del Espíritu que “lo sondea todo, hasta las profundidades de Dios” (1Co 2,9-10). La “excelsitud” que nos revela la iglesia es el hecho de que, en Cristo, estamos llamados a ser “partícipes de la naturaleza divina” (2P 1,4), es decir, el misterio de la divinización del hombre.


+++Bendiciones

miércoles, 16 de enero de 2019

Tratado Sobre La Gracia y la Justificación


Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo, sean con todos vosotros. (Cf 2Co 13:13).

Para comprender los frutos de la gracia y la Justificación y los efectos que imprimen en el Alma en el hombre interior; en primer lugar, vamos a reflexionar sobre los escritos de San Buenaventura en su magnífica obra del Doctor de la Iglesia que nos habla en sus tratados de << La Unión entre lo Divino y lo Humano>>. 

A partir de la de la Obra trinitaria según la Concepción del Reino de Dios y su Justicia dada por San Buenaventura, las tres cualidades del Reino de Dios son: La Gloria, La Belleza y la Felicidad. De las tres divinas personas dimanan el Esplendor de la Gloria del Padre, La Pureza y Sabiduría del Hijo y la Benevolencia y dulzura del Espíritu Santo. 

El espíritu Santo es el vínculo de Caridad perfectísima del Padre y del Hijo que, por su obra y Gracia, proviene el Don infundido por Dios que Finalmente purifica a el Alma la perfecciona, la vivifica, la Transforma, Eleva y la une con Dios en un solo Acto puro de Amor. 

La Gracia, antes de la Caída de Adán y Eva: 

Ningún hombre es digno de acceder al sumo Bien que es Dios; si no es movido por la gracia que trasciende los limites propios de su naturaleza a menos que Dios en su condescendía y bondad infinita lo eleve a la beatitud Eterna y gloriosa de su Reino. 

Adán y Eva fueron creados sin debilidad, por tanto, fueron creados para ser capaces de contemplar y adorar a Dios, en el principio en ellos no existía La ignorancia, la malicia, la enfermedad y la muerte. Adán y Eva creados por Dios a su imagen y semejanza, reflejaban la Luz que es comparada con la gracia en el Alma de nuestros primeros Padres; sus facultades y potencias del Alma: (La Razón, la Voluntad y la memoria), estaban iluminadas en una perfecta Armonía y orden por el Influjo divino de la Gracia que era la Luz misma. 

La Gracia, después de la caída la Caída de Adán y Eva: 

Antes de la caída el hombre poseía una naturaleza perfecta revestida de la gracia Divina por esto resulta claro que, Adan en un acto libre y voluntario se precipito y se replegó sobre sí mismo y prefirió satisfacer los deseos y apetitos de su voluntad tomando el “Fruto prohibido” para sí mismo, privándose de la gracia con la que fue creado rompiendo el orden y la armonía establecida por Dios, deseo más a las creaturas que a su Creador. 

La desnudez del Cuerpo refleja también la Desnudez del Alma, es por esta razón que Adán y Eva se “les abrieron los Ojos” (Gen 3,7) y perdieron el dominio sobre las todas las creaturas y sobre si mismos la armonía entre Adán y Eva, se vio fracturada y las tensiones por la pérdida de la gracia se hicieron manifiestos. 

En realidad, la falta y pecado cometido por la desobediencia, según San buenaventura no les agrego nada a Adán y Eva, si no que los los privo corrompió su Alma de la gracia Santificante; porque todo aquello que ocupa el lugar donde mora Dios es idolatría. Por este principio San Agustín al definir el origen y la naturaleza del Mal define que el <<Mal es la Ausencia del Bien. 

Hermanos,” la luz y las Tinieblas no coexisten, donde Brilla la Luz no hay oscuridad y donde no hay luz todo es oscuridad”. Podríamos deducir razonablemente que lo Santo y lo profano no se pueden mezclar. Mas solo Dios en su soberanía infinita puede <<crear de un mal un bien mayor>>. (Confesiones San Agustín). 

El Amor Divino que procede del Padre y del Hijo imprime un carácter en el Alma de donación y promesa hecha por Jesús antes de su pasión y que ha de ser cumplida a plenitud después de su Resurrección, Según los escritos de San Buenaventura, Jesucristo promete enviar el Espíritu Santo a sus discípulos por estas tres razones fundamentales:

1- Razón de Carácter psicológico: En primer lugar, el Espíritu Santo es la presencia de Dios entre nosotros, presencia que obedece a un deseo de la voluntad y la libertad Divina, ello representa para el hombre una Consolación. 

2- Razón Cristológica: En segundo lugar, el carácter sublime de la naturaleza gloriosa de cristo su Espíritu Santo es un don triunfante, el don de la resurrección libera al hombre y lo hace capaz de recibir sus gracias, por ello la pascua de Cristo es un acontecimiento de Reconciliación que restaura la paz entre Dios y el hombre y el Testigo de este hecho es el Espíritu Santo. 

3- Razón Salvífica: En tercer lugar, por la obra y la gracia del Espíritu Santo el hombre se reconcilia con Dios, El hombre fue creado el día sexto para entrar en su reposo al día Séptimo que Dios Bendice y Santifica (Gen 1,31;2,2). Sin embargo, el hombre se aparto de la Luz verdadera para dirigirse hacia un deseo desordenado que lo enceguece y lo sumerge en las tinieblas y le impide “ver” el esplendor y la gracia con la que fue creado en su estado original. 

En resumen, por estas razones la gracia es la perfecta santidad de Jesucristo que vuelve al hombre capaz de recibir el influjo divino, por el cual la naturaleza humana entra en comunión y de plenitud con la naturaleza divina, donde brotan los dones del Espíritu Santo entre los fieles y el cuerpo místico de Jesucristo que es la Iglesia que tiene a Jesucristo por Cabeza Sumo y Eterno Sacerdote.

Tipos de Gracia: 
San buenaventura, para hablar de la perfección del alma contemplativa y los tipos de gracia recurre a la bella imagen apocalíptica de las doce puertas de la ciudad Jerusalen, (tres en cada uno de los puntos cardinales. Apoc 21,13),veamos en el cuadro siguiente la recapitulación de los tipos de gracia en la obra esencial del Espíritu Santo.

Tipos de Gracia
Efectos  en el Alma
Puerta
1-Gracia Bautismal
Donde el Alma es regenarada y nace  espititual.
 Oriente
2-Gracia Penitencial
Por ella el hombre sale del crepúsculo.
Occidente
3-Gracia de la Perseverancia
Donde el hombre se fortifica contra los males y las tribulaciones.
Norte
4-Gracia de la Sabiduría
Ilumina el hombre para que conozca el libro de la naturaleza, de las Sagradas Escrituras y la gracia.

 Sur

1-La Gracia Bautismal:La gracia Bautismal es necesaria para participar en el Reino de los Cielos, porque el mismo Señor Jesucristo lo afirmo en el evangelio de (Juan 2, 5),” Nadie que no nazca del agua y del Espíritu podrá entrar en el Reino de Dios”. El pecado de nuestros primeros padres hizo de nosotros hijos de la cólera, tal como lo confirma (Cf Ef. 2,3) y por lo tanto hijos de la indignación y de la perdición; sin embargo, el Bautismo nos devuelve la inocencia primera perdida por el pecado original.

Así pues, las puertas de los cielos cerradas por el pecado se abren y restituyen el don y la gracia perdidos por el pecado de Adán y Eva. Es en verdad justo y necesario que habiendo recibido el Sacramento del Bautismo el hombre preserve en su alma la Gracia Bautismal, por la Fe en la suprema verdad, por el amor de la suprema bondad y por la imitación de su suprema virtud. Porque sin la Fe es imposible agradar a Dios (Hb 11,6). En efecto aquel que no puede ver y contemplar la verdad no podrá tampoco ver el Reino de Dios que es Gozo y Verdad. Para entra en la verdad hay que creer en ella (Is 7,9). 

El amor a la suprema bondad, es Jesucristo que es el poder y la sabiduría de Dios donde se hayan escondidos los tesoros de la Sabiduría y de la ciencia; a fin de que unidos a Él y fortalecidos los corazones alcancemos las riquezas de la plena inteligencia. 

La imitación de la suprema Virtud, la alcanzamos al hacer la voluntad de Dios, al cumplir sus santos mandamientos por los sagrados méritos y virtudes de nuestro Señor Jesucristo en: Su Nacimiento, Pasión, Muerte, Resurrección y Ascención a los cielos; que son la fuente del amor, el medio y el fin y principio de todas las cosas, así en cielo como en la tierra. 

2-La Gracia Penitencial: La gracia penitencial es necesaria para entrar en el Reino de los Cielos y solo en la contrición y arrepentimiento justo y necesario de la pena por haber desobedecido los mandamientos dados por Dios. Alcanzamos La gracia penitencial por medio de la negación de sí mismos; haciéndonos violencia así mismos. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el Reino de los cielos es forzado, y los violentos se hacen con él. (Cf Mat 11:12); es decir la Santa violencia de la que enseña Jesús es la que conquistan el Reino de Dios al precio de las mas duras renuncias; en contraposición de la equivocada violencia de los que querían establecer el Reino por las armas (los Celotas) y de la tiranía de las potencias demoniacas y sus secuaces que intentan imponer por la fuerza el imperio de este mundo y obstaculizar el establecimiento del Reino de Dios y su Justicia. 

La gracia penitencial ayuda al hombre para alzarse sobre su propio orgullo y soberbia que engendra, la envidia y la envidia la muerte. El Soberbio no obedece, ni reconoce a Dios, ni maestro, no quiere someterse a nadie. El orgulloso es vanidoso y envidioso lleno de diversos apetitos inmoderados que inevitablemente lo dejan insatisfecho y triste. 

Jesucristo obedeció hasta la muerte en la cruz y Dios lo exalto y le dio un Nombre sobre todo nombre (Fil 2,8,9); Seguir y vivir la obediencia de nuestro señor Jesucristo al Padre, es la actitud que debe guiar al hombre en su camino para buscar el Reino de Dios; como decía el profeta (Isaías 55,6). <<Buscad al Señor porque él se deja encontrar>>. 

El Apóstol Santiago nos enseña y exhorta con la Sabiduría que viene de Dios que solo los humildes alcanzan la Gracia penitencial, Dando cumplimiento a lo dichos por Jesucristo (Cf Mt 5,3) << Bienaventurados los humildes porque ellos heredaran el Reino de los Cielos>>; (Cf Lc 14,11) <<Porque todo aquel que se humilla será ensalzado y el que se ensalza será humillado>>: 

¡Adúlteros!, ¿no sabéis que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Cualquiera, pues, que desee ser amigo del mundo se constituye en enemigo de Dios. ¿Pensáis que la Escritura dice en vano: ¿Tiene deseos ardientes el espíritu que él ha hecho habitar en nosotros? Más aún, da una gracia mayor; por eso dice: Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo y él huirá de vosotros. Acercaos a Dios y él se acercará a vosotros. Limpiad, pecadores, las manos; purificad los corazones, hombres irresolutos. Lamentad vuestra miseria, entristeceos y llorad. Que vuestra risa se cambie en llanto y vuestra alegría en tristeza. Humillaos ante el Señor y él os ensalzará. (Stg 4:4-10). 

3-Gracia de la Perseverancia: Esta gracia dada por Dios a los hombres, entraña la practica asidua de las virtudes de la paciencia y la esperanza, frutos del Espíritu Santo en las pruebas y en las tribulaciones. San pablo nos ilustra doctrina segura y eficaz en la Carta a los Romanos veamos: 

Más aún; nos gloriamos hasta en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación engendra la paciencia; la paciencia, virtud probada; la virtud probada, esperanza, y la esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado(Rm 5:3-5). 

La paciencia y esperanza en las tribulaciones y pruebas son pasos obligados para ejercitar estas virtudes. La paciencia le permite al hombre resistir las tentaciones del Maligno que lo seducen para alcanzar la victoria y la Gracia de la perseverancia Final. 

Para tener parte en el Reino de Dios es necesaria la perseverancia y esperanza indefectibles, << porque si Sufrimos con El, con El viviremos, si sufrimos con El, con el Reinaremos. (Cf 2Tim 2, 11,12). Sufrir con cristo es aceptar nuestras propias Cruces y Seguirlo y perseverar en la práctica del bien. Es conveniente pues perseverar en el bien ante toda prueba y sufrimiento. Es la voluntad de Dios que nos adhiramos hacer el bien y no en la obstinación en el mal que lleva a la condenación eterna.

4-Gracia de la Sabiduría : En Jesucristo nuestro Señor habita toda la plenitud de la sabiduría que Ilumina a el hombre para que conozca el libro de la naturaleza, de las Sagradas Escrituras y la gracia. La eternidad del Reino del Padre es un fruto de la obra redentora del Hijo; Jesucristo es el Libro de la vida, El es libro de la Sabiduría puesto que el verbo encarnado irradia la inteligencia de los ángeles y los Bienaventurados. 

La fuente de vida y de la luz inspirada por Dios es Jesucristo<< el cual, siendo resplandor de su gloria e impronta de su sustancia, y el que sostiene todo con su palabra poderosa, llevada a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. >> (Heb 1:3). Sin esta la luz fundamental que nace de lo alto e ilumina toda oscuridad, el hombre viviría en sombras y en tinieblas de muerte. 

San buenaventura, en el parágrafo 13 del Sermón Regno Dei; nos ilustra en su tratado las Cualidades del Reino de Dios: Así el Reino de Dios es grande por la magnificencia de la gloria del Padre, bello por la Sabiduría del Hijo y delicioso por la dulzura, la benevolencia y gracia del Espíritu Santo. El Don de la Sabiduría Divina es una gracia que actúa e ilumina la Razón, nos mueve a la Contemplación, purifica nuestro entendimiento y nuestro corazón, para Adorar a Dios en Espíritu y Verdad.


+++ Bendiciones